martes, 12 de agosto de 2008

De tiempos y amaneceres...


¿De qué sirve venerar mi existencia?
Infantil deseo de un sueño loco,
Ganas de desaparecer de un mundo enfermo
De volar, de cambiar el rumbo.

¿De qué sirve alegrarse de esta vida?
Preludio de una muerte anunciada,
Simbiosis conceptual de un abismo,
Rareza normalizada de algo extraño.

¿De qué sirve sobrevalorar el tiempo?
Tiempo de una existencia frígida,
De un caminar de puntillas
De una senda de cristales.

De nada sirve volar,
Si al final el tiempo,
Me hará caer.

Pero tranquila, conciencia,
Que el tiempo pasa y las luces cambian
Y no todo es negro,
Porque la negrura se vuelve gris.

Caminar hacia moradas ocultas
Donde habitan inhóspitos monstruos.
Al final, tan sólo quedará en mi recuerdo,
la especular construcción de mi misma
De mis mundos íntimos y epidérmicos.
De mi “yo” tejido de piel bruñida
por el sol de la existencia.


1 comentario:

escaldo dijo...

IMPRESIONANTE




PERO NO ESTOY DE ACUERDO...

QUE VALE MAS QUE LA SENSACION DE VOLAR, AUNQUE SEA UNA SOLA VEZ...

VIVIR COMO UNA ESTATUA EN UN PARQUE, RODEADO DE PERSONAS MORTALES, DE NIÑOS, DE ADOLESCENTES, DE JOVENES, DE PAPAS, DE MAMAS, DE ANCIANOS, DE AMOR, DE EUFORIA, DE ALEGRIA, DE ADRENALINA, DE DOLOR, DE MIEDO, DE SENTIMIENTOS...



DE QUE VALE SER UNA ESTATUA INMORTAL...

Yo prefiero ser una maleta vieja, llena de sensaciones, de momentos...